19 febrero, 2010
Dios es nuevo cada día
Dios es nuevo cada día. El modelo de hoy, no sirve para mañana.
No tiene moldes. Es el pan nuestro de cada día, pero no es el mismo pan.
Y es así, con esa actitud de innovación, como el ser se “recrea”.
¡Sí! Al sentido de lo creado, al sentido de lo que ya está creado…, lo contempla, lo disfruta, lo goza, se complace… y eso le da aires para nuevas creaciones. ¡¡Aleluya!!
Recrear, recrearse en lo creado, es amplificar cualquier acontecimiento creativo o creador… hasta límites insospechados. Sin límites.
La recreación nos lleva a no dejar atrás ningún momento creativo; a incorporar a lo creativo, a la creación, nuevos brotes; nuevas primaveras; nuevos aconteceres que... ¡nos extasían!
Sí. Recrear se puede constituir en un acontecer de éxtasis.
Los que se atreven a recrearse en el amor, se extasían hacia lo amado. ¡Se conmueven ante lo innovado! ¡Siguen, persiguen y perseveran!... tratando de ¡no soltarse!... de la estela de la Creación, ¡para así poder contemplar… la magia de la vida!
Seguir, continuar, perseverar... innovar... recrear una y otra vez lo creado para hacerse una espiral que, en su movimiento, se proyecta mas allá del mas allá.
¡Hacerse nuevo cada día!: una oportunidad que la Creación nos brinda. Recrearnos en esa novedad, y seguir –cada minuto y cada segundo de esa jornada- cincelando la nueva existencia que se nos da...
La vida nos muestra su “consecuencia”. Persevera una y otra vez. Busca innovar lo suficiente para recrearse y hacerse eterna...
¿Mas claro?
La vida sigue, persevera y continúa una y otra vez, para innovarse lo suficiente como para recrearse... y hacerse eterna.
Las evidencias son contundentes. Con un mínimo de humildad, se puede seguir.
Ámen.
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08 septiembre, 2009
REPETICIONES, INNOVACIONES, SORPRESAS.

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Oración de José Luis Padilla. Se podría decir que, el transcurrir de la vida se basa en una serie de repeticiones, de innovaciones y de sorpresas.
Así, también, cada oración supone... la repetición del acto de orar, de comunicarse; la innovación del sentido de la oración de ese día y la sorpresa de su contenido.
Es en base a la repetición que se da el fenómeno del aprendizaje. Es en base a la innovación que aparecen los momentos evolutivos. Es en base a la sorpresa… que aparecen las mutaciones.
Es como describir la Teoría Evolucionista… en base a esas tres palabras: repetición, innovación y sorpresa.
La Creación se repite… ¡incansablemente! Introduce innovaciones en su relación con la vida. Siempre nos sorprende.
Las tres situaciones: repetición, innovación y sorpresa, se dan simultáneamente. Y esto es extremadamente importante… –darse cuenta de ello-… puesto que es necesario un número de repeticiones para poder alcanzar el conocimiento; pero, también, si… no aparecen las innovaciones y las sorpresas, el excesivo número de repeticiones produce el deterioro.
¡Un mínimo de repeticiones!, pero… no sobrepasarse. Un mínimo de innovaciones, pero… no atropellarse. ¡Un mínimo de sorpresas!... pero sin agobiarse. Cada ser tiene su ritmo y sus frecuencias. Lo cual crea una biodiversidad muy compleja. Porque es fácil que, mientras unos estén en las repeticiones, otros estén en las sorpresas, y entonces... –aaaah-.
En la medida en que… las proporciones de repeticiones, innovaciones y sorpresas, se… se dan adecuadamente para cada ser, aparecen las improvisaciones.
Las improvisaciones suponen el aliento fresco en la repetición, de tal forma que… evita la monotonía.
Cada repetición, aunque… la misma palabra dice que es lo mismo, tiene un matiz… –y debemos buscarlo- que la hace diferente. Cada repetición debe buscar –y lo necesita- el realizar… lo que esté repitiendo, de forma impecable.
La innovación supone recoger la experiencia de la repetición, y darle repentinamente un nuevo giro; una nueva versión. Un nuevo giro; una nueva versión, en matices, en pequeñeces o… en generalidades.
La sorpresa es el imprevisible momento... Breve, intenso… y sorprendente. Impresiona y obliga al replanteamiento general de lo que se hace.
En la medida en que no se tiene miedo a repetir, pero se está atento a la innovación, ¡que… que ronda!, ¡que... que se acerca!, en esa medida no hay que temer a las repeticiones. Como cada ser se constituye en un repetido, innovable y sorprendente portador de... su mensaje, tenemos que adecuarnos a esos movimientos y buscar engranarnos con ellos... Hacemos así, de la convivencia, un proceso impecable, renovador, imprevisible y creativo.
Que las repeticiones que se hacen costumbres, sean revisadas intensamente, para que no se hagan costumbres de obligación, sino que tengan… en cada ciclo, la suficiente innovación como para renovarse; la suficiente sorpresa, como para seguir siendo un reclamo de encuentro y de convivencia.
Dios se repite hasta que nos acostumbramos. Cuando estamos acostumbrados, nos da una innovación. Cuando creemos que lo hemos entendido, ¡nos sorprende!
Ámen. |
22 junio, 2009
Bienaventuranzas, según Caffarena

“Bienaventurado el que ama y ha descubierto la dicha de compartir el mundo.
Bienaventurado quien no se aísla en su pequeñez pensando ilusamente que con eso se va a ”realizar”. Bienaventurado el que ama la vida tal como ella es y no como él tiende a representársela.
Bienaventurado el humano que es capaz de acoger al otro humano más allá de toda consideración de las ventajas que le pueda traer; por encima de las simples leyes de la atracción biológica, por encima también de sus reacciones agresivas. Que ha entendido el perdón sin memoria y la ternura sin retorno.
Bienaventurado el que ha llegado a concebir el inmenso proyecto de la universalidad reconciliada, porque eso ha sido querer realizar a Dios en su imagen; y vivirá así de una comunicación de la plenitud divina.
Bienaventurado el que es consciente de que en su pequeñez es puro don y gracia; y sabe sin embrago sentirse desde ella como responsable del entero Reino de la justicia, partícipe de una mirada divinamente maternal hacia los más débiles y dolientes, las víctimas de la opresión.
Bienaventurado quien no se escandaliza de la pequeñez humana, ni la propia ni la ajena; y cree que es posible que esa pequeñez florezca en la grandeza de una fraternidad sin fronteras.
Bienaventurado quien no se escandaliza de las caricaturas en que el hombre se ha desfigurado en su desconcierto por esa pequeñez y en su deseo desorientado de grandeza individual. Bienventurado quien acepta el dolor de la lucha sin odio por la superación de esa desviación, por el alumbramiento de la verdad.
Bienaventurado quien es capaz de ver la posibilidad de la paz anticipada, quien comprende que la violencia es promesa engañosa, quien encuentra fecundo creer en la bondad nativa del corazón humano; quien se decide a desarmar con la mansedumbre los baluartes de la fuerza.
Bienaventurado quien no se escandaliza de que el dolor y la muerte tengan su tiempo que nunca cabe definitivamente eliminar; quien no se escandaliza de que al Reino no se pueda llegar sin el fracaso. Bienaventurado quien cree que una muerte prematura de profeta es también eternamente fecunda.
(Tomado de José Gómez Caffarena, La entraña humanista del cristianismo, Desclée, Bilbao, 1984; segunda edición: Verbo Divino, Estella, 1987, pp.132-133).
19 junio, 2009
¡El uso de la Fuerza Divina no conlleva residuos!

Hace apenas cien años, la vida media del hombre alcanzaba los treinta y cinco, treinta y seis... Cien años después, sin grandes acontecimientos, ha triplicado su… o casi ha triplicado sus expectativas vitales.
Sirva ese ejemplo para darnos cuenta de que, con muy pequeños cambios, la perspectiva de cambios ya generalizados se hace enorme; de la misma forma que, el ser, gestador de residuos por sus criterios y conceptos, puede modificarlos y, a partir de ese instante, entrar en otras dimensiones de convivencia, de compartir, de convivir, de “so-li-da-ri-zarse”, para… entrar –¡quizás!, también- a otro periodo de permanencia muchísimo más largo…, gracias a la pérdida de roces… a la disolución… de gasto, en definitiva, a la corrección de residuos.
E inevitablemente viene la pregunta: ¿Pero… el uso de cualquier energía ya implica… ya implica un gasto, un metabolismo, un residuo, un reciclaje, un…?
¡No!
¡El uso de la Fuerza Divina no conlleva residuos!
¡Y ése es el auténtico alimento! Ése es el sustento que nos mantiene… a toda la especie viva. ¡La toma de consciencia de ese alimento, de esa Fuerza, de esa energía, como elemento operativo en nuestra… vida, nos da… esa activación de las escasas posibilidades! “Escasas”, que, bajo el influjo Divino, se convierten en ¡”grandiosas”!
¡Hay que aprender de nuevo!
¡Hay que reinterpretar otra vez!
Hay que precipitarse al futuro… hacia donde Dios corre.
¡La comunión-comunicación en lo Divino!... como la auténtica fuerza que no produce residuos. Sin duda, también aclarar que “utilizada adecuadamente” –lo cual tampoco es fácil-. ¡Pero al menos el guión está ahí! Debe llevarnos a una redistribución de nuestras disposiciones al hacer, al estar, al sentir.
Y si… ¡en el Nombre de… lo Eterno! se ejercitan las acciones –en materia, en funcionamiento… en producción, en…-, ¿no cambiarían multitud de acciones y la forma y manera de realizarlas y producirlas?
Tenemos y disponemos, además, de ese intento que hicieron las religiones –¡fallido!, ¡egoísta!, ¡soberbio!-, ¡y que siguen haciéndolo!, para saber lo que no hay que hacer.
Probablemente estemos en la vibración… sí, en la vibración… de que se pueda –como posibilidad- ejercitarse en otra forma de concebir, pensar, idear.
¡Quizás sea el momento propicio... hacia la conceptualización de residuales contaminantes y la posterior decisión de ejercitarse, desde las escasas opciones, bajo el ánimo de lo Divino!
No hay tiempo que perder… Se lo lleva Dios.
Ámen.
Oración de José Luis Padilla Corral.
15 junio, 2009
Oración.

Haz brillar tu luz dentro de nosotros, entre nosotros y fuera de nosotros, para que podamos hacerla útil.
Ayúdanos a seguir nuestro camino respirando tan sólo el sentimiento que emana de Ti.
Nuestro Yo, en el mismo paso, pueda estar con el Tuyo, para que caminemos como Reyes y Reinas con todas las otras criaturas.
Que tu deseo y el nuestro, sean uno sólo, en toda la Luz, así como en todas las formas, en toda existencia individual, así como en todas las comunidades.
Haznos sentir el alma de la Tierra dentro de nosotros, pues, de esta forma, sentiremos la Sabiduría que existe en todo.
No permitas que la superficialidad y la apariencia de las cosas del mundo nos engañen, y nos libere de todo aquello que impide nuestro crecimiento.
No nos dejes caer en el olvido de que Tú eres el Poder y la Gloria del mundo, la Canción que se renueva de tiempo en tiempo y que todo lo embellece.
Que Tu amor esté sólo donde crecen nuestras acciones.
¡Qué así sea!
Tomada de Pensamientos desde el umbral.
06 febrero, 2009
Cita con Willigis

03 febrero, 2009
27 enero, 2009
Despertar; de nuevo.

26 enero, 2009
Entrevista a Willigis Jáger

Entrevista a Willigis Jäger, teólogo, beneditctino y maestro zen
¿A qué monasterio benedictino pertenece usted?
-Vivo fuera del monasterio porque estoy exclaustrado. Benedicto XVI, cuando aún no era Papa, sino en su anterior puesto en la Congregación para la Doctrina de la Fe, bajo el nombre de Ratzinger, me prohibió hablar en público.
-¿Por qué?
-Pensó que yo ya no interpretaba correctamente el catolicismo.
-¿Se defendió usted?
-Le escribí una carta diciéndole que no iba a hacerle caso por motivo de conciencia y por motivos pastorales.
-¿Por qué un benedictino acude a la espiritualidad oriental?
-En la Iglesia católica no se enseñó la oración contemplativa y aún hoy día sigue habiendo dificultades con esa enseñanza.
-¿Conoció al jesuita Anthony de Mello, también amonestado por la Santa Sede?
-Parecido problema al mío.
-Le acusaron de panteísta.
-A mí me acusan de monista, pero lo que yo enseño no tiene nada que ver con ello.
-¿Es compatible la espiritualidad oriental con el credo católico?
-Existe una espiritualidad transconfesional y a ésa me dedico. Pero eso no significa que yo tenga que dejar la confesión católica.
-El teólogo Rahner decía que el siglo XXI, o es místico, o no será nada.
-Yo también creo eso, porque, o bien hacemos experiencias en el espacio transpersonal, o no vamos a poder sobrevivir como especie humana.
-¿Qué significa experiencia transpersonal?
-Nuestra personalidad es un logro de la evolución, pero al mismo tiempo significa una limitación. Nuestra conciencia tiene que ampliarse. Nos hemos desarrollado desde una conciencia prehomínida y de allí evolucionamos hacia una conciencia mágica, luego mítica, luego mental racional, pero no podemos quedarnos ahí.
-¿Qué es ese ahí?
-Provenimos de un paraíso en el que alguna vez nos sentimos en una unidad simbiótica con la naturaleza, y lo que llamamos pecado original no es otra cosa que el haber desarrollado la conciencia individual fuera de esa simbiosis. Pero, apenas salimos de ella y pudimos decir tú y yo, empezó a matar Caín a Abel. Desde entonces nuestra especie no ha hecho otra cosa que matarse mutuamente y eso se ha agravado muchísimo. Hemos llegado a un punto donde no sabemos cómo va a seguir esto. En el siglo pasado se mataron mutuamente cien millones de personas y ninguna moral surtió efecto.
-¿Por qué?
-Esas frases de «debes hacer», o «tienes que», no han hecho adelantar a nuestra especie humana para nada. Los grandes profesores y sacerdotes del mundo fueron un fracaso en este sentido. No estoy en contra de los profesores o de los sacerdotes, pero sus enseñanzas no han ayudado a los hombres.
-¿Alternativas?
-Tenemos en nuestro interior posibilidades para comprender la realidad de un modo que no puede abordarse con la razón. Nuestra conciencia personal supone un gran logro de la evolución, pero al mismo tiempo supone una limitación. Caer en la cuenta de esa limitación es esencial para nuestra especie.
-¿Cuál es esa limitación?
-Creemos que la conciencia del «yo» supone la única posibilidad de comprender. Pero eso es igual de tonto que cuando creíamos en el pasado que la Tierra era el centro del universo. Con esa concepción nos hemos orientado hacia un gran egocentrismo, que es la fuente de todos los males que conocemos en el mundo. El egocentrismo nos ha llevado al borde de la desaparición.
-¿Cómo superarlo?
-Para salir de esa limitación hay que entrar en el nivel de la unidad. Entonces vemos que somos uno con todo y que sólo existe uno. Una red de pescador consiste en muchas mallas y una malla sola no tiene sentido. Cada uno tiene sentido en la totalidad.
-Pero algunas religiones ya predican el amor al prójimo.-Las religiones predican el amor y dicen «debes amar a tu prójimo igual que a ti mismo», pero no nos han ayudado las religiones para dar ni un paso hacia adelante. Decimos «mi religión», «mi confesión», …egoísmo, …y los que no estaban de acuerdo fueron quemados. Eso sigue igual en el presente: sunnitas y chiitas, judíos y musulmanes, fundamentalistas en la Iglesia católica. Todos dicen «yo, yo, yo…». Todos los problemas del mundo resultan de ese egocentrismo.-¿Nada han contribuido las religiones?
-Sólo cambiaremos si entramos en un nivel nuevo de conciencia, en el espacio transpersonal. Superar las limitaciones del yo es algo que la mística de Oriente y de Occidente siempre han sabido hacer, pero se puede hacer en las religiones y también fuera de las religiones. La mayoría de las personas buscan fuera de sus religiones.
-Las religiones también han evolucionado.
-Las reformas en las religiones han sido como cambiar los muebles de un mismo piso. Lo hemos hecho muchas veces y no ha servido de nada. Lo que tenemos que hacer es subir un piso más arriba en la experiencia de lo religioso.-¿Qué hay en ese piso?
-Un nuevo nivel de la conciencia. Se trata de ser más plenamente humano. Hay que preguntarse qué sentido tienen esos pocos decenios de mi vida en un universo de miles de millones de años. Ese sentido es que debo ser plenamente ser humano, y ahora lo voy a decir en la manera cristiana: Dios quiere ser persona en mí, tal como soy en este momento, con esta figura que tengo. Es el único motivo por el que existimos. Por eso bailo esa danza de la vida, pero no soy yo el que está bailando, sino que estoy bailado. Dios se baila a sí mismo en mí. El maestro Eckhart dice que Dios se saborea a sí mismo en las cosas. Ése es el motivo de mi existencia.-¿Y lo transpersonal?
-Yo tengo una importancia sin igual. Por eso dice Eckhart que si no estuviera yo, Dios no sería. Por eso tengo un significado único con mi vida, con esos pocos decenios en medio del universo. Mi ser verdadero no es la conciencia del yo, sino algo que no nace y no muere. Lo que soy en lo más intimo es algo que seguirá cuando mi cuerpo físico haya muerto. Y no soy el único que está bailando, sino que bailan conmigo muchas personas, que tienen la misma importancia que yo. Cuando experimento esto, mis actuaciones serán diferentes.
-¿Cómo se hace uno místico?
-La mística es una forma de oración, un camino de oración. Existen diferentes formas de oración y la mística es uno de esos caminos. Y muchos cristianos llegan a una frontera con su oración verbal dirigida hacia un Dios personal y entonces entran en una nueva forma de oración, y esa oración es una nueva experiencia de lo que llamamos Dios.
-Esa oración, ¿es la contemplación?
-Eso es lo que la tradición llama oración contemplativa, y lo conocemos de Santa Teresa de Jesús, de San Juan de la Cruz, de Francisco de Osuna… Hay un camino donde se enseña esa religión mística. Todas las religiones conocen dos formas de oración, una esotérica y otra exotérica. Las religiones, como el budismo, cristianismo, judaísmo, hinduismo e islamismo, tiene sus sagradas escrituras, sus dogmas, ritos, liturgias y esa forma de religiosidad se reza de forma exotérica. «Exoteros», en griego, quiere decir «desde fuera», y el rezo verbal o meditar sobre un texto serían la oración exotérica. En esa forma lo que hago es activar mis potencias psíquicas, como intuiciones, pensamiento…
-¿Y la oración esotérica?
-Todas las religiones también tienen una forma esotérica de oración. El budismo ha desarrollado las formas del zen y del Vipassana; el hinduismo ha desarrollado las diferentes formas del yoga; en el islamismo conocemos el sufismo, y en el cristianismo tenemos la mística, que también es la contemplación. «Esoteros» significa «desde dentro» y en la forma de oración esotérica hago lo contrario: voy sosegando toda actividad mental, intento sosegar las potencias psíquicas, como memoria, voluntad y entendimiento, para que pueda irrumpir lo que está detrás de ello.
-¿Por qué se perdió en el catolicismo la contemplación?
-La Iglesia católica dice que esa forma de oración contemplativa es una oración privada y no le gusta. Quiere que todos tengan la misma práctica que la Iglesia ha fijado. Todas la religiones teístas, como el Cristianismo, el Islam y el Judaísmo, tienen problemas con lo que es la mística.-¿Miedo a que la persona entre en contacto directo con Dios?
-La institución de la Iglesia teme perder el control.
Willigis Jáger pasará por Madrid

Terapia
Meditación
Organizador
El Bosque Madrid Sierra
Fecha
05/02/2009
Hora
Jueves 5 de febrero 18.30 h.: Firma de ejemplares de la última obra de Willigis Jäger “Por una Espiritualidad Integral para el Siglo XXI” 19.00 h.: Conferencia - Presentación a cargo de Pedro San José, Fundador de El Bosque - Introducción de la conferencia a cargo de Alexander Poraj - Conferencia a cargo de Willigis Jäger: “Religión versus espiritualidad: preguntas y respuestas para el siglo XXI”
Lugar
- Salón de actos de la Casa del Reloj (Próximo al Antiguo Matadero de Madrid) - Paseo de la Chopera 10. - (Metro Legazpi)Madrid
26 septiembre, 2008
08 julio, 2008
CAMPANAS


